
Llevo días pensando esta entrada y no me acuerdo de nada de lo que tenía pensado.
Hoy es el cumpleaños de una personaja que esta muy lejos. Un año más no celebro con ella (creo que nunca lo hemos celebrado juntas).
Hoy es el cumpleaños de una personaja que esta muy lejos. Un año más no celebro con ella (creo que nunca lo hemos celebrado juntas).
Es una de mis mejores amigas, de las mejores personas que conozco, de esas que SIEMPRE están ahí para lo que sea y de las pocas personas que todavía conservan la esa inocencia que la hace única.
El año pasado hubieron días malos, en los que yo no paraba de llorar algunos días me cruzaba parte de Sevilla para ir a su piso darle un abrazo y sentarme allí a su lado. No quería preguntas, no quería hablar, ella me dejaba contar hasta donde yo quisiera y cuando yo quisiera. Pero siempre notaba que allí estaba, no me juzgaba aunque más de una vez no hiciera lo correcto.
Mira que empezamos mal…el primer día me pareció una prepotente, pero poco a poco se hizo su huequito en nuestra pequeña familia de aquí (familia no de las que tocan, de las que se eligen).
No hay nadie con quien pueda tener conversaciones tan absurdas y a la vez tan profundas. Eres mi Blas! Y que pinta Epi sin Blas???
Un día me dijiste que yo era como la Giralda, que Sevilla sin ella no tenía sentido. Yo hay muchos días en los que a todo esto no le encuentro el sentido.
Gracias por estar siempre. Por todo lo que me has enseñado durante estos cuatro años y por todo lo que me vas a seguir enseñando. Contigo he aprendido de cine (con gustos muy dispares, pero he aprendido!), de música (tía tu me enseñaste a Quique, que haría yo ahora sin el!) y sobre todo de la vida (que mendrugas que éramos cuando llegamos!).
Eres la única persona que después de echarme una olla de agua hirviendo por el brazo, es capaz de contestar “lo hago porque te quiero”. Eres la tía que más dormilona que conozco y la más leal.