El jueves pasado salí y hoy martes ya puedo hacer una reconstrucción mas o menos de los hechos. Si, tenía ciertas lagunas que más tarde han resultado ser mares… pero con algunas fotos matadoras y unos amigos puteantes se van recordado cosas.
Estuve con varios grupos de amigos, de ahí mi estado, porque con cada grupo que iba tenía que beber algo y siempre era diferente (y para colmo no pude cenar). Probé la cachaza (o algo así) una bebida brasileña que te deja ko pero esta riquisisima, llegué a la conclusión de que el bacardi sólo no esta bueno y que lo mejor sin duda el ron con limón, aunque sea ron maravillao.
Esa noche no sé que me dio que tenía don de gentes y la lengua muy suelta, le conté a una de mis compañeras de clase que este verano estuve con una tía. Me encantó su reacción creo que fue de lo mejor de la noche. Entramos a un bar donde sólo había tíos (o eso creo, ya andaba algo tocada) los conocí a todos, ya no existen nombres normales ningún Pedro, Antonio o Juan. Normal que no me acuerde de ningún nombre juee!
(de día parece otra cosa)Cuando ya mi hiperactividad empezó a bajar y tras un pequeño percance, me senté en una especie de escenario y se me acercó un chaval. Tras un rato de conversación me puso la mano en la rodilla (pensé vamos a dejarlo), pero el avanzó me cogió la mano. Me pareció muy lindo, pero no era mi tipo. Así que le solté:
- Tu sabes que a mi me gustan las tías no?
- Eso me pone más. (tras este comentario retiro lo de lindo).
- Ya, pero a mi no.
No sé que estuvimos hablando más, ya aquí si que hay un mar. Pero por lo que me han dicho me soltó alguna burrada y yo le tire mi cerveza por la cabeza (a pesar de mi estado siempre tenía una cerveza en la mano y lo curioso es que yo no pedí ninguna!).
A la mañana siguiente yo no recordaba (y no recuerdo) como llegué a casa y algún buen samaritano me dejó el bolso y el abrigo en la mesa de mi habitación.