
Creo que desde que era pequeña no tenía tantas ganas de semana santa. No es que me gusten las procesiones y esas cosas (de hecho no las comprendo y no comparto demasiadas cosas), es que me voy a casa.
Tengo ganas de mi cama, de sofá y manta, de reírme viendo “the big bang theory” con mi hermano pequeño (tiene una risa contagiosa de la que no te puedes resistir), de los besos de mi madre, de que mi otro hermano me cuente sus quinientos mil proyectos que nunca hará, de los abrazos de mi abuela, de mi perra, del mar y hasta de discutir con mi padre sobre religión y política para que lleguemos a ninguna conclusión, pensamos muy diferente.
Que paséis una bonita semana!
P.D. No sé si he sido yo la que ha escrito esto o mi fiebre…